viernes, 6 de agosto de 2010

Capitulo 5: parte II : "Tu ibas vestida de blanco"

Entre tanta gente a mi alrededor, en uno de mis últimos momentos consiente y lucido, logro acordarme de esas imagenes que invadieron mi cabeza en el peor momento, en el que casi cedo el triunfo y mi rendición al fracaso, a destruir el futuro de esa chica, a que lo pierda para siempre. Algo, en esas visiones, esas imagenes, hicieron que la sangre llegue mas rápido a mis músculos, que mis pulmones vuelvan a respirar a su debido ritmo y que solamente piense en poner a salvo a esa muchacha del futuro.
Entre medio de tanto horror, tanta desesperacion y daños colaterales, al fin puedo ver lo que observe, simplemente, ocasionalmente, " los federales iban de azul, y tu ibas vestida de blanco ".
Ya no siento ni las piernas ni el brazo derecho, ya siento que los hombros me pesan y el mareo domina mi vista, y cada vez es mas grande la aureola roja que aparece a mi alrededor. En mis últimos minutos antes de abandonar este lugar, ya entregado y con los ojos cerrados, escucho una sirena y los hombres asustados de ese bar levantan mi cuerpo devastado, casi marginado y me acuestan en la camilla mientras los doctores tratan de atenderme. Después de atarme y colocarme los distintos bendajes y el oxigeno sobre mi nariz y boca, en mi ultima milésima despierto, abro apenas los ojos y una figura se para en un costado de mi camilla, por tanta sangre no alcanzo a visualizarla bien. Ya rendido, en el momento que mis ojos dijeron basta, pude lograr tan solo apreciar un detalle, un solo detalle, iba vestida de blanco.

Capitulo 5 parte I: "Cada uno tiene su destino, para bien o para mal"

A cada paso, mas tambaleaba y mas nublada parecía mi percepción del mundo, con imagenes que intervenían mi visión, recuerdos, y una leve consepcion de pensar que estaba apunto de llegar.
Entre el humo, mi vista totalmente roja y ya casi perdida de la realidad, llego a diferenciar un bar que parecía cerrado pero permanecia con personas adentro escondidas. Tambaleo todo el peso de mi cuerpo hacia la puerta y logro abrirla, en el instante después de ese momento, visualizo a una señora y me acuesto a la par de ella, le pido que por favor cuide de ella y llame al 911. Por una milésima de segundo, aquella niña no alcanzaría ver el mar, el amor y las desventuras de la vida, por una milésima de segundo, respira tranquila y ya sin frio. En una milésima de segundo, caigo al frio piso de madera, mientras me rodea un charco y personas, mientras sus pies empiezan a pintarse de rojo.
Finalmente, ahora comienzo a sentirme bien..

Capitulo 4 Parte III: " Segundos "

Inconscientemente, mi corazón bombeo cada vez mas fuerte una y otra vez y mi adrenalina crece y se fortaleze y decidí comenzar el salvataje que tardo en comenzar unas insufribles y interminables cuatro minutos (gracias a Dios mi corazón no responde a la razón).
Cruzando rápidamente esos cuatrocientos metros que separaban a la niña de mi, el enfrentamiento estaba apenas a algunos pasos de nosotros, a razón de los minutos perdidos por mi miedo. Logro alcanzar a la niña y decirle que vengo a ayudarla, mientras en el momento que la terminaba de cargar entre mis brazos, veo como mi mundo se tiñe de color rojo, pestañeo y seguía el color rojo en mis ojos cuando, en tan solo un instante de eso, siento un fuerte golpe en la cabeza, que trastabillar por dentro y desequilibrar mi cuerpo. Mis piernas, mis brazos, pierden fuerza y fortaleza, el dolor se expande, hace que la niña se vuelva mas pesada y que mis piernas estén atornilladas al piso. Siento como un soplo en la nuca, la feroz tormenta que estaba a segundos de nosotros, que nos taparía si no actuaba pronto...
Así fue que, en una milésima de segundo, volví a exigirle a mi cuerpo, a mi alma, que no se rindan, y emprendí mi ultimo vuelo. No con la fuerza de mis músculos, que era casi nula en aquel momento, sino con la fuerza de mi alma y de lo que quedaba de mi corazón.

Capitulo 4 parte II: "Volveremos a saltar los cielos"

En este colectivo que ya es un viejo amigo, me dirijo a mi destino, a lo que espere todos estos dias y lo que me a volver a sentirme vivo. De pronto, se escucha un leve sonido que no alcanzo a deducir cual es, y el transporte comienza a avanzar de manera mas y mas despacio. El sonido es fuerte y nitido, y ya abundan los automoviles y las personas en las calle.
Banderas, bombos, rostros a cara cubierta y gente nerviosa, como tantos otros pasajeros, me bajo algo molesto y confundido e observo que el nivel de tension en el lugar es cada vez mayor. La linea policial opta por la opcion de achicar la brecha que existe entre los manifestantes y ellos.
En el grito que se alejen y de no provocar mas a los oficiales, uno de ellos recibe un piedrazo directamente al vidrio del caso y descompensa la linea formada por los oficiales y el sol se oculta en el microcentro de Buenos Aires..
Gritos, insultos y disparos estremecedores retumban mi cabeza. Cuerpo al piso, todo se produce en un caos y estoy perdido, la policia avanza en una lluvia de balas, escombros de palos y sangre. Banderas olvidadas y sacudidas por la intolerancia que hoy domina a la sociedad argentina.
Entre tanto caos de y desesperacion, observo al costado de la calle cerca del cordon, a una niña estremecida y en estado de shock, sin poder ni siquiera gritar para pedir auxilio debdio al miedo, y al voltear mi cabeza hacia el otro lado, la guerra civil y campal que se dirige hacia el lugar donde la niña se encontraba.
El estado de Shock domino mi cabeza, mis piernas y todo mi cuerpo, sin dejarme pensar ni actuar frente a la situacion que estoy viviendo..

Capitulo 4 parte I : "vi morir la historia, la vi renacer herida"

De vez en cuando, solía despertarme en mundos grises, opacos y hasta cancerigenos. El oxigeno atravesaba mis pulmones como dagas, el frió provocaba una neurosis a mi temperatura y mas de una vez soné en haber nacido en otra década. Paso a paso por las calles de corrientes, cada uno es uno solo, y los demás, nadie. La ignorancia, la emvidia, y la indiferencia contaminan el ambiente de Buenos Aires. El verdadero valor de la vida es el negocio que pueden hacer con ella.
Sera mañana, pasado-mañana, en una semana o años que quizá despierte de esta realidad que castiga mi alma, a mi pueblo, a mi mismo. Nunca elegí ser la persona que soy, simplemente nací así; con impotencia hacia las injusticias y a la falta de valores, con el poder de creer que puede existir un mundo mejor y que solamente depende de cada uno de nosotros.
Como Jhonny Storm* siente el fuego al decir LLAMAS A MI, yo siento ese fuego, ese poder de intentar cambiar las cosas.


*La antorcha humana.

jueves, 5 de agosto de 2010

Capitulo 3 parte III: "Yo se que un dia sera soleado y tranquilo, porque estaras tu"

Es raro, rarisimo todo esto. Después de aver recibida esa carta, siento y no puedo dejar de pensar en ella. ¿Sera ella? ¿realmente sera ella? No puedo entender ningún tipo de manuscrito que no deja que pueda acordarme de ella, de sus manos, de su rostro, de su sonrisa. Como cada mañana, me levanto algo pasado de sueño y con ganas de viajar con Blane un rato mas. Pero algo anda mal, algo dentro de mi me dice que este no sera cualquier dia como algún otro. No. Después de aver terminado mi concierto en la ducha del baño, sigo teniendo la misma sensacion. Agarro mi bolso, mis libros, mi ropa y también, mi alma. Al transpasar mi vieja y golpeada puerta, fue como una gota que cae en el agua, una milésima de segundo, un simple parpadeo, un solo golpe..hoy era el día. Parece que mi propio yo me traiciono a mi mismo al tener que ver tanto tiempo a las personas pasar y prestar tan poca atención. Ni mi propio subconsciente pudo despertarme de esta vida que estoy llevando día a día, aunque en el momento de cruzar la puerta, a piel y a rosas, sentí su mano acariciando mi mejilla, sentí su perfume, su esencia pasar a mi lado..una gota en el agua.

CApitulo 3 parte II: " Regreso a casa sumando derrotas"

Como tan solo un viaje en ómnibus, una caminata con una buena banda de sonido, un poco de sol y gente pasar..como tan fácil podemos revivir nuestros recuerdos y sentir su piel rozando la nuestra. Como la puedo ver en cada esquina, en cada bar y en cada plaza. No puedo, no puedo dejar de imaginarme aquel teatro, aquel cine donde caminabamos por la cornisa de la locura y el deseo, donde soñabamos con ser seres libres, superheroes, soñadores de caminos que no querían que se lleguen a cerrar. De playas que hacían de paisaje en nuestras aventuras y noches de frió que mantenían vivos nuestros corazones. Un simple sueño durante veinte minutos me puede hacer verla volar, comer en un bar de palermo, o tal vez matarme con la mirada en algún restaurante de plaza serrano. Un simple sueño durante veinte minutos, puede hacerme sentir vivo y a la vez algo perdido, al no saber que ha sido de ella, de mi y de nosotros en este tiempo. A veces es tan difícil, demasiado para un viaje de vuelta a casa, sin importancia, sin nada sobresaliente o esplandecedor, siendo solamente un viaje a casa, un viaje que aveces mata y me hace vivir. Como a veces con un sueño, puedo volver a sentir su mejilla.